Replíca a Rallo acerca de mi libro

Esto es un réplica a una crítica lanzada por mi buen amigo Juan Ramón Rallo a lo que él considera implicaciones de mi libro.
En primer lugar que prefiero tipos de cambio variables a tipos de cambio fijos en un sistema de monedas fiat. En ningún momento en el libro aparece este comentario ni nada que induzca a pensar que tengo esta preferencia. Es muy difícil generalizar que los tipos fijos son mejores que los variables en un sistema fiat. Es necesario analizar las construciones monetarias caso a caso.
Una moneda fiat mundial, por ejemplo, sería en mi opinión muy peligrosa. La gente ya no podría votar con los pies y huir de paises que inflan más sus moneda fiat. Además no tendría una comparación de los paises que son más responsables con su moneda fiat. No podría aprender y ver fácil y temprano los efectos de una inflación porque no había otras monedas fiat para comparar. Además, los incentivos políticos en monopolio de moneda fiat mundial llevan a inflaciones grandes.
Luego habría que ver los motivos políticos para la introducción de semejante sistema: seguramente facilitar la inflación y salvar a unos gobiernos.
Imaginemos que Bernanke y Obama dijeran ahora : “vamos a terminar con el nacionalismo monetario, el euro y el dollar, etc. y introducir un banco central mundial que emite una nueva moneda fiat”. Supongo que Rallo no apoyaría este sistema de cambios fijos.
Otro ejemplo contrario sería que cada ciudad y individuo produjera su propia moneda fiat implicando muchísimos tipos de cambios variables. Este escenario, claramente, tampoco sería deseable, aunque podría tener la ventaja de que nadie aceptara las monedas fiat individuales y surgiera un dinero privado.
A modo de conclusión al respecto de esta crítica: no se puede decir fácilmente que los tipos de cambios fijos son mejor que tipos de cambios variables en un mundo de monedas fiat. Hay que analizar cada caso y las instituciones.
En segundo lugar, dice Rallo: “Es cierto que uno de los argumentos clave del libro de Philipp –tal vez el argumento clave– es que la disciplina y la ortodoxia de Bundesbank nunca hubiesen permitido una orgía crediticia por parte de los bancos alemanes como la que tuvo lugar con el BCE y, por tanto, o la peseta se hubiese indefectiblemente depreciado (con tipos variables) o España hubiese sufrido una cierta deflación interna (con tipos fijos).” Muchas de las páginas de mi libro se dedican a demostrar que el euro ha sido introducido para acabar con el marco, la bomba atómica alemana según los franceses.
Para analizar una moneda hay que mirar su historia, las instituciones y los intereses politicos. Demuestro que se ha introducido el euro para deshacerse de la disciplina del marco que emitía el Bundesbank y para lograr más centralización política en Europa. Así, la intención principal detrás del euro no fue la creación de tipos de cambios fijos. Este objetivo se podría haber alcanzado más facil introduciendo el marco en el resto de los paises.
También muestro en el libro que la moneda única incentiva los deficits altos que al final producen una crisis soberana que puede ser aprovechada para una mayor centralización en Bruselas.
En tercer lugar, apunta Rallo: “la tragedia no fue el euro, sino la filosofía inflacionista del Banco Central Europeo.” Con este argumento parece que intenta algo, a mi parecer imposible: separar el euro del BCE. Pero la moneda que emite el BCE es el euro. Si el BCE es una tragedia también lla moneda que emite puede serlo. El euro es un proyecto político, desde sus orígenes su filosofía es inflacionista. Es verdad que lo importante es la inflación que crea cada sistema. La clave es que el euro fue creado para permitir más inflación.
Además, el euro (o el Eurosistema, también podría haber llamado el libro “La tragedia del Eurosistema”) viene con unas instituciones y con una construcción única y unas intenciones políticas, siendo algo inseparable. No se puede separar el BCE y el Euro ya que uno es producto del otro.
Dos comentarios para terminar:
1. No voy a comentar la crítica que Rallo hace a David Howden ya que no comparto totalmente esta opinión.
2. Escribe Rallo: “no le encuentro demasiado sentido a algunas frases del libro de Philipp como. “Imports remained cheaper for southern Europe tan they probably would have without the monetary union. (…) The result of combining this with artificially low interest rates was the credit-financed consumption boom, especially in the southern states”. Voy a explicar la primera frase: Sin la unión monetaria. con el marco, la peseta y una mayor expansión crediticia en España que en Alemania, lo más probable es que se hubiera devaluado la peseta frenta al marco. En consecuencia, los BMW hubieran sido más caros para los españoles. Muy probablemente el consumo español de BMWs hubiera sido más bajo. La segunda frase: los tipos de interés bajaron porque la prima de riesgo en España (y otros estados del sur de Europa) y la expectativas de inflación bajaron y se acercaron al nivel aleman. Además del optimismo por estas tendencias había una expansión crediticia importante. El resultado fue un auge artificial y cierto sobreconsumo.